jueves, 9 de abril de 2009

Me da rabia...

Qué rabia... Qué pena me causa mi pena, angustias sin sentido; y aunque se lo encuente, lo que no lo tiene es el hecho de ser ahora. Maldita la hora en qué recordé; la persona que en esa coraza me dijeron no existe.
Qué rabia... Que tras los segundos que pasan por mi corazón antes de extinguirse, aún prevalezcan las cenizas de ese algo que muchos llaman lo más bonito que a una persona le pueda pasar...
Qué rabia... Que no entiendas que no se puede olvidar a una persona en un año.